lunes, 23 de enero de 2017

Crítica: LA REBELIÓN DE LOS VILLANOS

Disfrutando el teatro infantil

Siempre me ha parecido que el teatro para niños se mueve en una delgada línea en donde fácilmente se puede pasar de tratar a los niños con cariño y comprensión a tratarlos como personas que no entienden las cosas. Tengo un hijo de 9 años y he sido testigo varias veces de lo expuesto líneas arriba. Es por eso que siempre intento informarme de cómo es la obra que queremos ver para estar seguro de que mi hijo vea un espectáculo que lo divierta, le enseñe algo, lo conmueva, lo sorprenda, le haga pensar, o, de preferencia todas las anteriores juntas, pero siempre, tratándolo como una persona inteligente.

Es por eso que fui a ver La rebelión de los villanos, del grupo T-atrín, con la expectativa de mi faceta de papá más que la de alguien que hará una crítica teatral, y debo decir que en líneas generales el saldo fue positivo.

Para ser más claro, voy a hablar de la obra desde dos enfoques: Primero, desde lo que creo que los niños, el público objetivo de la obra, valoran más, y segundo, desde lo que creo que una obra debe tener.

Entonces, desde el primer enfoque creo que los niños disfrutaron mucho de la obra porque ésta tiene varios aciertos que le permiten al niño estar “pegado”. De todos ellos, el que me pareció más acertado es que tienen música en vivo lo cual da al espectáculo una emoción diferente y esto se acrecienta porque uno de los personajes toca la guitarra y la batería. Otro acierto es el vestuario, el cual es bonito y llamativo. La obra también han acertado al jugar con la oscuridad de la sala pues da un toque misterioso y tenebroso, lo cual es preciso para el clima que se quiere tener, a pesar de que los niños muy pequeños podrían asustarse un poco.

Por último, me parece genial que hayan cuidado el propiciar la participación de los niños, quienes aportan a la historia dando indicaciones a los personajes, consolándolos y hasta acusándolos, según sea el desarrollo de la historia.

Desde el segundo enfoque, que es lo que creo que toda obra debe tener, creo que La rebelión de los villanos tiene un problema con lo que quiere decir y tiene un “final de texto” confuso. Cuando digo “final de texto” me refiero al final de la historia en sí, sin tomar en cuenta lo último que vemos en escena que es un fin de fiesta con canción y baile. Creo que es necesario ser muy claro con lo que quieres contar y no importa si es una obra para niños o adultos, la claridad del mensaje es algo básico, y de eso adolece esta obra.

Por último, y a pesar de lo dicho líneas arriba, creo que La rebelión de los villanos es un espectáculo que los niños disfrutarán, pero que si se ajustan los puntos débiles podríamos estar frente a un trabajo muy interesante.

Daniel Fernández
23 de enero de 2017

Entrevista: LIA CAMILO

“Los medios no le dan prioridad al teatro”

“En un principio quería ser bailarina de ballet, era mi sueño”, recuerda la joven actriz de origen cubano Lia Camilo. Sin embargo, debido a una grave escoliosis de columna que le impedía mantener una postura derecha, tuvo que abandonar con mucho dolor ese sueño. Y eso le permitió entrar de lleno en la actuación. “Busqué otras cosas que hacer; en Cuba hay mucho movimiento artístico, como los llamados círculos de interés, que vendrían a ser como talleres, que se impartían directamente en centros especializados, practicando en los mismos centros. Así hice taller de cámara, de títeres y de cuenta cuentos en el ICRT”. Lia proviene de un pueblo alejado de la capital, a la cual se mudó con su madre cuando tenía ocho años. “A los nueve vi mi primera puesta de teatro, una obra militar en la Sala Universal de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias). Recuerdo que al instante me dije que quería hacer esto y estar en el escenario la vida entera”. Ese fue el primer paso que tomó Lía hacia las artes escénicas y que le permitió ganar el premio del jurado del Oficio Crítico 2016 como mejor actriz de reparto en comedia por el montaje de Vanya y Sonia y Masha y Spike de Christopher Durang.

Todavía en Cuba, Lia llevó estudios en la ENA (Escuela Nacional de Arte) y el ISA (Instituto Superior de Arte), y además, parte importante de su formación fue pertenecer a Teatro Estudio, bajo la dirección de Raquel Revuelta (una de las actrices más importantes en Cuba y Latinoamérica en los años 60), y al taller de teatro de La Casa de Cultura de Plaza, que la llevó a formar parte de la Compañía de Teatro Olga Alonso, bajo la dirección de Humberto Rodríguez. “Hice además una licenciatura en  Educación, con especialidad en la enseñanza de Lenguas (inglés)”, añade Lia, quien estudiaba inglés por las mañanas y por las noches, teatro en el instituto.

La verdadera realidad cubana

“Me quedé en el Perú, porque la situación en Cuba era muy difícil, no necesariamente para los actores, pero sí en cuestión de libertad: aquí en Perú pude descubrir que la libertad era todo lo que necesitaba”, reflexiona Lia. Evidentemente, la noticia de la muerte de Fidel Castro le tomó por sorpresa, cuando recibió fue un mensaje de whatsapp de su colega Alonso Cano. “Como era Alonso pensé inicialmente que era una broma, pero luego busqué en internet y lo confirmé. Empecé a llorar, no podía creerlo, lloraba de alegría, de alivio, no por la muerte en sí, sino por todo lo que representaba Fidel Castro, tanto sufrimiento y tanta separación en mi pueblo. Los cubanos en Cuba tienen una idea muy pequeña de  lo que es la libertad”.

Lia había pertenecido a la juventud comunista, siendo dirigente fidelista muy comprometida en la política. “Hasta que empezaron a pasar cosas que no podía dejar de ver, y al salir de mi país pude ver cuánto nos habían engañado". Y es que la población cubana había vivido bajo el régimen de Fidel Castro durante casi 60 años. “Y la mayoría ha sido parte de un aleccionamiento, de un trabajo psicológico diario, de un lavado de cerebro con consigna; por eso es tan fuerte la represión en Cuba. Ahora me doy cuenta que nuestra educación no es la mejor, que nuestra salud no es la mejor, es como despertar un día y darte cuenta que todo lo que sabes lo tienes que desaprender”. Lía comenta que debido a que no llega la televisión extranjera, los cubanos no saben que existe un mundo fuera de la isla. “Es que en Cuba no existen fronteras, es agua lo que te rodea”.

La vida artística en Perú

“Recuerdo que en el 2004 asistí a una lectura dramática en el Británico con el dramaturgo cubano Pedro Monge donde leía Celeste Viale. Conversé con ella y nos caímos bien, le dije que era actriz y me dijo que vaya al día siguiente a Preludio (en aquella época ubicado en la avenida Salaverry)”, comenta Lia. Es allí donde conoce a Jorge (Coco) Chiarella y a Alberto Isola, y muy sorprendida se entera que tenían conocidos y maestros en común. “Coco me invitó a asistirlo en la dirección en Enrique V, con un gran elenco: Isola, Bruno Odar, Salvador del Solar, Wendy Vásquez y Alfonso Dibós. A partir de ahí se me abrieron muchas puertas”.

Posteriormente, Isola invita a Lia a asistirlo en El zorrito audaz, mientras conocía a más gente del medio. “Luego salí embarazada de mi primer hijo y me retiré del ambiente teatral, no hice nada más”, menciona. Cuando su hijo cumplió dos años, Giovanni Ciccia le comentó que se retiraba de la Biblioteca Nacional y que buscaba teatro y productora. “Y pasaba el tiempo y yo ya quería volver al teatro. He servido cafés, producido muchas obras, lavado muchas prendas (ríe), ya pagué mi derecho de piso. Tuve hace unos años un problema de salud fuerte y en ese momento de mi vida ya con dos hijos, pensé que no iba a morirme sin hacer lo que más quería, tomé muchas decisiones importantes, ese año. Una de ellas fue regresar al escenario”.

“Llevaba mucho tiempo sin practicar”, recuerda Lia. “Entré al taller de Alberto Isola para ponerme en forma otra vez y ahí todo sucedió, pues conocí a la gente indicada. Debo decir que Escena Contemporánea y Alberto Isola han sido muy generosos conmigo, aún mantengo una deuda económica con ellos, pero más que eso, una deuda de corazón, porque su taller me abrió de nuevo las cortinas del teatro”. Luego vino Aquello, puesta en escena de Vanessa Vizcarra y dirigida por Ernesto Barraza, que constituyó un nuevo comienzo para la joven actriz. “Fue un papelito pequeño (la enfermera), pero estoy muy agradecida con Ernesto y con todo el equipo de Aquello. Fue una lindísima primera experiencia”.

“Luego estuve con Miguel Iza y con Martín Velásquez en Microteatro. Y de ahí me convoca David Carrillo para estar en Vanya y Sonia y Masha y Spike, menciona Lia. Interpretando a Cassandra, una joven cubana encargada de la limpieza, ella se lució en medio de un elenco que incluía a Isola y a Natalia Torres, entre otros. “Fue una temporada muy placentera y la disfruté mucho. Pero en medio de ella, me tuvieron que operar de un tumor maligno y por doce días me reemplazó Anaí Padilla. Regresé con 17 puntos en el abdomen y me sentía morir en el escenario físicamente, pero más viva que nunca por dentro”. Y aunque suene increíble, Lia tuvo problemas con el acento cubano. “Había (he, sigo) luchado muchísimo para quitarme el acento y el primer personaje importante que me toca interpretar es el de una cubana. David me molestaba diciéndome que me había contratado por ser cubana y que ahora necesitaba un coach para justamente hacer de cubana”, agrega riendo. Luego llegaría Ópera, su primer protagónico de teatro.

Artes escénicas y proyectos

“Un buen actor de teatro debe tener el corazón abierto, él es un comunicador de sentimientos, una vitrina de vidas que no son las suyas”, asegura Lia. También menciona que la disciplina es muy importante y fundamental, así como en el cine o la televisión, aunque con diferencias: el teatro es un trabajo meticuloso de repetición, ya que se hace a diario en los ensayos, como un programa en vivo cada día y sin disciplina todo puede llegar a ser caótico. Lia comenta que le encantaría ser más disciplinada. “Es importante también conservar la humildad y conocer las limitaciones, pues todo el mundo tiene algo que enseñar, todo es representativo y siempre hay algo nuevo que aprender”. Como dato curioso, Lia aborrece el momento en el que sale a recibir los aplausos después de la función. “Me siento observada, porque dejo el personaje y soy Lia Camilo esperando a recibir aplauso, eso me intimida”.

Para Lia, un buen director de teatro debe “escuchar a sus actores; pero en contraparte, me gusta que me digan todo, dónde moverme, cuándo hacer esto y lo otro, todo lo practico en los ensayos, trato de dar siempre lo mejor de mí para ser un soldado, pero lo demás debe dejármelo a mí porque yo tengo mis propias ideas. No olvidemos que los personajes mutan de acuerdo con los actores”. Sin duda, un director muy presente en la corta carrera de Lia es Carrillo. “Él es el director que te deja mucho ser, tiene una idea clara de lo que quiere y se las arregla para que tú encuentres su camino”. Asegura también que le encanta trabajar con él porque ante todo es una buena persona. “Más allá de sus cualidades profesionales, David es gente de bien, muy sentimental, tiene mucho amor a todo lo que hace y te impregna de ese entusiasmo, además, Plan 9 es como mi familia, y está muy bueno trabajar en familia.”

La situación actual del teatro peruano no le es indiferente a Lia. “Con Vanya y Sonia y Masha y Spike no nos fue bien, últimamente no le ha ido bien al teatro Larco y tuvo poco púbico. Creo que ese problema lo teneos todos los que hacemos teatro independiente, ya que los otros tienen un engranaje para hacerlo funcionar. El teatro independiente carece de recursos, aunque, paradójicamente,  se ‘recursea’ muy bien. El teatro necesita mucho de los medios, pero no son prioridad para ellos. Pienso que la falta de público siempre ha existido en el teatro, sobre todo en el teatro independiente, y no creo que las cosas hayan cambiado demasiado”. Sin embargo, Lia sí está convencida que actualmente se hace muy buen teatro y que la gente joven es más exigente por ofrecer un buen producto. Se percibe que está más interesada en aprender, en seguir avanzando, hacen miles de talleres, están en constante renovación y formación y por eso está convencida que a la larga, tiene que ser algo muy bueno. “Considero que esta crisis es relativa, el público siempre irá a ver lo que es bueno, solo hay que resistir”.

“¡Estuve muy preocupada hasta noviembre porque nadie me llamaba!”, exclama Lia, consultada sobre sus proyectos para este 2017. “Felizmente, participaré en varias obras: en la tercera temporada de Crónicas en un bar; en junio estaré en el Centro Cultural Ricardo Palma con una obra de Angelo Condemarín y dirigida por Paola Vicente; luego actuaré en Bosques de Wajdi Mouawad (autor de la imprescindible Incendios) que dirigirá Manuel Trujillo; tengo otro proyecto confirmado para agosto, del que aún no puedo decir nada, y además estaré en  La dama y el laberinto de Alfredo Bushby, dirigida por Martín Velásquez, nuevamente en el Ricardo Palma”. Este año disfrutaremos del talento de Lia en varios montajes. “Estoy feliz y agradecidísima, no puedo creer lo afortunada que soy”, concluye.

Sergio Velarde
21 de enero de 2017

Entrevista: GABRIEL GIL

“Pienso que el público está malacostumbrado”

Ganador del premio del público como el mejor actor de reparto de Comedia o Musical en la encuesta del Oficio Crítico por Zapping, 3 musicales en 1, el joven actor Gabriel Gil confiesa que desde pequeño fue (y es) muy introvertido. “En el colegio hice unas cuantas obras de corte religioso (mi colegio era religioso) y me costó mucho; pero en cuarto de secundaria me llaman para entrar a una banda de rock”, recuerda. “Luego decidí estudiar música y al segundo año me convocan para actuar en Carmín, el Musical (2011) y entonces me dije que esto es lo mío”. Este espectáculo, dirigido por Joaquín Vargas, fue el primer paso para que Gabriel vaya desarrollando su talento sobre las tablas, no solo actuando sino también cantando.

“Quise ver algunas posibilidades para ir a estudiar fuera, pero fue muy complicado, así que entré a Artes escénicas en la Universidad Católica y ya estoy por acabar”, cuenta Gabriel. Es así que tuvo el privilegio de aprender de grandes artistas y maestros como Alejandra Guerra, Katiuska Valencia, Joaquín Vargas, Mateo Chiarella, Wendy Vásquez, Alberto Isola y Coco Guerra, así como en talleres externos con Raúl Zuazo, Sergio Galliani y Grapa Paola, entre otros. “En la universidad, en los diferentes ciclos que te toca, tienes la chance de conocer cómo es el mundo del teatro por temporadas con varios directores”.

Las experiencias como actor

Si bien es cierto, Oficio Crítico notó a Gabriel en la excelente Bare: expuestos (2014), un musical que abordaba con valentía la discriminación y la búsqueda de la identidad sexual en nuestra sociedad (y por el que fue nominado por Oficio Crítico ese año), este ya había interpretado el rol central en La Chica de la Torre de Marfil (2013). “Para mi buena suerte y la mala de Andrés Wiese (el protagonista de la obra), lo reemplacé porque tuvo un desgarro en el brazo”, comenta Gabriel. Posteriormente estuvo involucrado en diversos espectáculos teatrales demostrando mucha versatilidad, ya sea actuando o codirigiendo: por ejemplo, en el 2015 estuvo en Climax! de Alejandro Melero, dirigido por Gerardo Díaz y Antonella Esposito; en El Mago del País de las Maravillas, de Gonzalo Rodríguez Risco y dirigido por Javier Valdés y en Un cuaderno azul (al que le faltan algunas hojas),  con la dirección de Alberto Isola.

¿Cuáles son las condiciones básicas que debe tener un buen actor de teatro? “Debe ser multifacético”, afirma Gabriel. “Además debe ser un gran ‘conchudo’, tener cancha y no tener vergüenza; y por supuesto, el trabajo, tener el objetivo claro y no parar nunca”. Por otro lado, un buen director de teatro “probablemente debe haber sido actor, tiene que saber el lugar en el que estamos nosotros”. Además, considera que es importante que un director tenga una visión macro de la obra. “Debe tener un panorama general de todo, ser omnipresente, ver la escenografía y lo estético, hasta el más mínimo detalle, y por supuesto, la música”. Evidentemente, el aspecto musical es sumamente importante para Gabriel. “No hablo de la música de la pista de sonido, sino de la fluidez y el ritmo del verso y de la palabra del actor”.

Los proyectos después de Zapping

Aparte de participar el año pasado en Santísima Muerte: La fiesta del más allá, con la dirección de Dusan Fung (nominado a mejor montaje por Oficio Crítico), Gabriel también fue uno de los protagonistas de Zapping, 3 musicales en 1, espectáculo premiado por el jurado del presente blog y que le dejó grandes satisfacciones. “Recibí un correo invitándome a un casting, como muchas veces te llegan y al final, no pude ir. Luego me llamaron para que vaya de frente al ‘callback’, me encontré con Natalia Salas (con quien ya había trabajado en El Mago del País de las Maravillas) y al final, nos quedamos con ella en el proyecto”. Una de las características de la puesta en escena fue la gran química entre los actores, que incluía también a Martín Velásquez. “Fueron cuatro largos y arduos meses de trabajo para dar a conocer este producto peruano alucinante que de verdad me hubiera encantado ver. ¡Fueron tres musicales distintos en su composición musical y dramatúrgica! Con mis compañeros de elenco logramos un gran nivel de dedicación, estábamos el uno con el otro y nos motivábamos siempre para seguir adelante”, exclama. Otra característica del proyecto fue la cantidad de gente joven involucrada, como el productor Pedro Iturria y el director Mario Mendoza.

Gabriel nos informa que se acerca una bienvenida reposición de Zapping, para aquellos que no la hayan visto o que deseen repetir una visita. “También estoy con mis talleres de canto para niños y además, voy a estar en El Gran Teatro del Mundo (monumental obra de Calderón de la Barca) en la Catedral de Lima, al lado de grandes eminencias. Haré con solo 24 años el papel del Rey, mientras que el resto del elenco supera los 40”. Por si fuera poco, participará en las puestas en escena de Todo el sentido del mundo, en abril en la AAA; y en El enfermo imaginario, una adaptación música del clásico de Moliere por Sergio Galliani, con canciones de los años sesenta. Posteriormente, Gabriel estará viajando a España para seguir una maestría. “Pienso que nuestro público está malacostumbrado”, reflexiona. “Si no haces una comedia que trabaje elementos de experiencias cotidianas, la gente no va al teatro. El público está mal orientado, a nivel teatral, cinematográfico y televisivo”. Sin embargo, reconoce que a pesar de ello, el Perú se encuentra en una era de grandes cambios a nivel teatral/cultural/artístico. “Con muchos nuevos rostros talentosos que están en una constante lucha por sacar nuevos y refrescantes proyectos de una naturaleza distinta a lo ya establecido; se vienen grandes y sorprendentes producciones que lo revolucionarán, creo yo, absolutamente todo”, concluye.

Sergio Velarde
23 de enero de 2017

viernes, 20 de enero de 2017

Entrevista: ALEJANDRO MANSILLA

“Hay que encontrar otras posibilidades con la imaginación”

Ganador del premio del público como mejor actor de reparto 2016 en la encuesta del Oficio Crítico por la comedia familiar El león, el joven intérprete Alejandro Mansilla nos comenta sobre sus inicios. “Me interesé por la actuación desde el colegio, cuando mi profesora nos incentivaba a participar en sketches y representaciones cuando tenía 13 y 14 años”, recuerda. “Posteriormente llevé un taller con Marcelo Oxenford por poco tiempo y aunque me gustó, todavía no me decidía a llevar la actuación profesionalmente”. Es así que Alejandro estuvo coqueteando con otras carreras como Topografía, Hotelería y Turismo y hasta postuló a la Pre en Administración. “Fue estudiando Administración que llevé talleres de teatro y me convencí que esto era lo mío, que no podía estar sentado sin estar haciendo Arte”.

En aquella época, Alejandro se enteró a última hora del examen de admisión en la ENSAD (Escuela Nacional Superior de Arte Dramático), pero se animó a tomarlo, lo pagó y lo pasó exitosamente, con un monólogo de la pieza Dos para el camino de Cesar De María y teniendo como jurados a Carlos Acosta y Guadalupe Vivanco. “Y me quedé cinco años de mi vida en la ENSAD.” Alejandro tuvo muchos profesores, pero recuerda particularmente a un par de ellos: los maestros Ernesto Ráez y Rafael Hernández. “Admiro a Ernesto por sus conocimientos de teatro peruano; él es un profesor de vocación y ha realizado muchas actividades en su vida, también como actor y dramaturgo. Y admiro de Rafael su preocupación por el tratamiento del texto y de la metáfora, o en palabras del maestro: ‘el vuelo poético de la obra’.”

Muestras, montajes y proyectos

En la ENSAD, Alejandro participó en dos muestras que fueron moldeando su capacidad interpretativa, con personajes retadores. “Con la profesora Sofía Palomino hicimos la comedia romántica El juego del amor y del azar de Pierre de Marivaux. Tuve que interpretar un personaje que no me convencía inicialmente, pero que finalmente terminó enamorándome: Pasquín, una especie de arlequín moderno (psicólogo)”, menciona. “Y con el maestro Rafael Hernández hicimos El preceptor de Bertolt Brecht, en donde todos doblábamos personajes en una dinámica bonita y complicada: nos cambiábamos el vestuario delante del público, subíamos al segundo nivel y ya estábamos en otro personaje.” Por otro lado, el primer montaje profesional de Alejandro fue Más pequeños que el Guggenheim (2015), comedia de Alejandro Ricaño, dirigida por Miguel Torres y producida por Molinos de Viento Teatro, que estuvo nominada a los premios Oficio Crítico por dirección y montaje. “La caracterización de los personajes es muy importante”, afirma Alejandro. “Para ese montaje, primero ensayamos sin caracterización para encontrar la esencia del personaje, a través de trabajos de exploración como inventar un día cotidiano del personaje fuera del texto. Ya después con el vestuario, el saco, los lentes, el cabello más crecido se hizo la diferencia, se crea a partir de la imagen”.

Para El león (la historia de unos artistas de circo pobre que deben conseguir alimento para que el felino en cuestión, la mayor atracción del circo, pueda sobrevivir), escrita por Juan Rivera Saavedra y nuevamente dirigida por Torres, Alejandro confiesa que el joven director ya lo tenía claro. “El león no aparece, solo se nombra pero hace de todo: él representa a las figuras mediáticas que hoy en día están de moda y gozan de cierta fama”, asegura Alejandro. “Ellos no son artistas, pero se les trata como si los fueran. Y ese león simbólico termina por devorar al verdadero artista, en este caso, al payaso que yo interpretaba, el que se sacrifica por todos”. Y es que el mensaje con fuerte contenido social sí es pertinente en el teatro para toda la familia. “Muchos pueden decir que los niños no se dan cuenta, que se dejan llevar más por lo visual y que no entienden, pero yo creo que ellos  sí lo hacen, pero hay que saber cómo manejar los códigos para dejarse entender”, afirma.

Alejandro considera que un buen actor de teatro debe “saber trabajar en conjunto, pues se trata de una labor grupal; es importante también la puntualidad, porque las tardanzas generan anticuerpos; y también es primordial el compañerismo, la predisposición a  apoyar al otro.” Considera además, que la imaginación es vital en un actor, ya que permite salir un poco del texto y proporciona otras posibilidades, como por ejemplo, crear posibles diálogos entre los personajes. “Y un buen director de teatro debe darle libertad a los actores para poder explorar y proponer; conozco directores que ya lo tienen todo marcado y respeto eso, pero creo que es bueno darle libertad al actor, para que encuentre otras posibilidades a través de la imaginación”. Para este 2017, Alejandro tiene varios proyectos, como el estreno de la obra Picnic de Fernando Arrabal con un nuevo colectivo llamado Express Teatro Colectivo. “Y también estaré actuando en una obra que escribió un amigo mío, Bryan Urrunaga”, concluye.

Sergio Velarde
20 de enero de 2017

Taller: GILBERT ROUVIERE

TALLER 1.
El manejo de texto en la escena contemporánea
Dictado por Gilbert Rouvière

Fechas: Miércoles 1, viernes 3 y lunes 6 de febrero de 2017.
Horario: de 10:00 a.m. a 1.00 p.m.
Total de sesiones: 3 sesiones.
No hay muestra.

Costo total: S/. 400.00 por alumno.
Convocatoria: hasta el viernes 27 de enero de 2017.
Matrícula: lunes 30 y martes 31 de enero de 2017.
Vacantes: 15.
Los interesados deberán enviar su CV al correo gruposteatro@up.edu.pe dentro del plazo de la convocatoria general.

Sobre el taller
A partir de una serie de ejercicios, se explorarán las formas contemporáneas de abordar el trabajo de texto en escena. Ello implica tanto aspectos físicos: la articulación vocal y la respiración; así como no físicos: la comprensión y la aprehensión del mismo. Incluye también la revisión de elementos como ritmo, proyección, musicalidad, intensidad, entre otros.

TALLER 2.
Teatro sin Texto
Dictado por Gilbert Rouvière

Fechas: Martes 7, Miércoles 8, viernes 10, lunes 13, martes 14, miércoles 15 y jueves 16 de febrero de 2017.
Horario: De 10:00 a 1:00 p.m.
Total de sesiones: 7 sesiones.
6 clases y 1 día de muestra. (Jueves 16 de febrero)

Costo total: S/. 600.00 por alumno.
Convocatoria: hasta el miércoles 1 de febrero de 2017.
Matrícula: jueves 2 y viernes 3 de febrero de 2017.
Vacantes: 18
Los interesados deberán enviar su CV al correo gruposteatro@up.edu.pe dentro del plazo de la convocatoria general.

Sobre el taller
El objetivo de este taller es que los alumnos obtengan herramientas suficientes para representar en escena situaciones apoyándose únicamente en acciones físicas, no en la interacción verbal. Los talleristas aprenderán a entrenar y preparar sus cuerpos para disponerlos como única herramienta de comunicación con el público. Se explorará a partir de impulsos físicos, memoria emocional y sensorial.

GILBERT ROUVIERE / Alés, Francia (1958)
Gilbert Rouvière fundó en 1985, junto con un colectivo de actores, el Zinc Théâtre, una de las principales compañías de la región Languedoc-Roussillon, en Francia, de la cual es director. Animador de la compañía, abre en la ciudad de Béziers La Cripta, espacio de creación, de difusión y de formación.
Los textos puestos en escena por Gilbert van desde los clásicos franceses (Molière, Marivaux, Beaumarchais) hasta autores contemporáneos (Angot, Valletti, Reyes, Copi, Rodrigues). Desde pequeños formatos (espectáculo para un espectador), hasta grandes producciones, con 100 artistas en escena y para 50,000 espectadores. En torno a su trabajo de dirección ha desarrollado siempre un trabajo de formación, a través de talleres, de prácticas teatrales, así como de una escuela del espectador.

Monserrat Gómez de la Torre B. | Ventas grupales
Centro Cultural Universidad del Pacífico
T. +51 01 219-0100 Ext. 2564

Reestreno: CRÓNICAS EN UN BAR

Tercera temporada

VUELVE A VICTORIA BAR CON CUATRO OBRAS CORTAS
DEL 24 DE ENERO AL 1ERO DE MARZO

Retomando la dinámica de las primeras temporadas, vuelve CRÓNICAS EN UN BAR. Cuatro obras cortas que toman prestado el espacio de un bar para contar diferentes historias cuyo desarrollo dependerá totalmente de las decisiones que tome el público.

¿Cómo funciona?
Al entrar a Victoria Bar, a cada asistente se le entregará una cartilla con opciones para marcar. El asistente tendrá que escoger entre 3 opciones de inicio, desarrollo y final. Eso quiere decir que, dependiendo de las opciones que el público escoja, cada obra puede presentarse de 27 maneras distintas. Las 4 obras son presentadas en conjunto, con un intermedio de quince minutos entre cada una.

Sobre las obras:

- Aló, Angélique?
Una presentadora de televisión (Gabriela Navarro) invita a un olvidado artista a su programa (Stefano Tosso). ¿Qué sorpresas le tendrá preparadas? Una divertida parodia de la televisión actual, la fama y la mala vida; dirigida por Pedro Pablo Corpancho.

 - Cofía en mí
Lucia (Vera Pérez-Luna) está enamorada de Martín (Gabriel Gonzales) que acaba de salir de una relación ¿Qué tendrá que hacer Lucía para declararle su amor? Una comedia (o drama) sobre los amores escondidos y lo difícil que es confiar en alguien sin saber lo que realmente significa; dirigida por Mario Gaviria.

 - Muero por ti
Pablo (Cristián Covarrubias) es un periodista que busca destacar en el medio gracias a una misteriosa ayudante (Lia Camilo). ¿Qué relación tienen estados dos personas? ¿Qué es lo que las une? Una obra sobre el amor, la dependencia y la confianza; dirigida por Joaquina Maldonado.

 - Correspondencia
Sofía (Alicia Mercado) encuentra un mensaje en el mail de su hermano Tomás (Nicolás Vilallonga) que puede cambiar su vida para siempre. ¿Cómo hablar con alguien que no te quiere escuchar? Un minimusical sobre las relaciones, la inseguridad y la mentira; dirigido por Roberto Prieto.

DATOS IMPORTANTES:
LUGAR: Victoria Bar – Pedro de Osma 135, Barranco.
DÍAS: Martes y miércoles del 24 de enero al 1ero de marzo.
PRECIO: 40 soles por las cuatro obras (entrada única).

Las entradas pueden comprarse en la boletería del bar. Recomendamos realizar sus reservas al correo: cronicasenunbar@gmail.com

miércoles, 18 de enero de 2017

Crítica: UN TRÉBOL MÁGICO

La disputa de dos reinos

¡Qué mejor que iniciar el año con este primer reestreno de la obra teatral infantil Un trébol mágico! Escrita y dirigida por el joven actor y dramaturgo Cristian Lévano, es presentada por la Asociación Cultural Winaray. La obra tuvo su debut en temporada en el ICPNA de Lima en mayo del 2013. Ahora se presenta  en la Sala ENSAD y va todos los domingos del mes de enero con un nuevo elenco. Se trata de un montaje pensado en los chicos y en los no tan chicos. Es fresca y divertida, abordando temas de política, rencillas, amistad y amor. En particular, volver a ver a una actriz en otro papel y apreciar sus mejorías en escena es reconfortante; quiero mencionar el buen trabajo de Liz Navarro Cabrera (a quien vimos en Villasucia del colectivo Palosanto), representando a un arlequín muy peculiar llamado Fantástico.

Un trébol mágico inicia justamente con la aparición en escena de este personaje, algo confundido pero muy divertido, quien nos presenta al rey Lucho (Joel Calderón), un apuesto rey algo egoísta; y a la reina Federica (Kelly Estrada), encantadora pero caprichosa. Ambos monarcas se encuentran en una disputa por un trébol mágico, que está plantado justo en el límite de sus reinos. Es ahí cuando nuestro amigo Fantástico, con la ayuda de otro rey (Juan Gerardo Delgado) y su fiel sirviente (Carla Rivera), deciden juntos buscar una solución para que estos reyes dejen de pelear y se dediquen más a las necesidades de sus respectivos pueblos. Entonces llegan a l conclusión de organizar un concurso con pruebas muy complicadas, en donde solo uno de ellos será el ganador y el premio será el trébol mágico en cuestión.

Este cuento teatral deja en el espectador un lindo mensaje de compañerismo y humildad, pues ambos reyes, a pesar de estar cegados por la ambición de poseer el trébol mágico, entendieron el verdadero  valor de la amistad. Quiero agradecer al director Cristian Lévano y decirle: ¡Misión cumplida! La obra está bien proyectada, se destaca la habilidad y el compromiso de los actores para narrar la historia. Existe una armonía general en los elementos narrativos de la puesta en escena. La escenografía es sencilla pero hermosa, y el vestuario fue muy llamativo para los pequeños: se logró una atmósfera mágica. Buena idea la de interactuar con el público desde el inicio hasta el final. Sin duda, una experiencia recomendable para compartir en familia.

Un trébol mágico se presenta todos los domingos de enero en doble función: 3:00 pm y 5:00 pm en la Sala ENSAD en Av. Paseo de la República. cdra. 4 S/N, Puerta 1. Parque de la Exposición- La Cabaña. La entrada general es de S/.10 y la venta de entradas se realiza en la boletería del teatro los días de función y por atrápalo.com.pe. Reservas e informes de promociones a acwinaray@gmail.com.

María Victoria Pilares
18 de enero de 2017

lunes, 16 de enero de 2017

Estreno: UN NUEVO CUENTO

Una obra de Carlos Rubín

¡VUELVE A SER NIÑO OTRA VEZ!

Escápate este fin de semana con los engreídos de la casa y redescubre tu niño interior reviviendo tus mejores épocas con los personajes de tus cuentos infantiles favoritos, en esta obra infantil  dónde podrás conocer de cerca a la reina malvada, Pinocho, Caperucita Roja al apuesto príncipe encantado, a la dulce princesa  y al pobre de Gepeto que descubrirá todas las artimañas de la malvada  Reina Bruja.

Esta maravillosa obra teatral además de tener a todos tus personajes favoritos, cuenta con la participación estelar de Titi Plaza, Nico Argolo, Melissa Sosa, Tame Davila y se realiza bajo la dirección y producción de Carlos Rubin.

La obra va todos los sábados del 4 al 26 de febrero en el Centro Cultural Mocha Graña, las entradas las puedes encontrar en  Pre Venta por Teleticket de Wong y Metro.

LOS ESPERAMOS desde el sábado 4 de febrero 4 pm.
Teatro Mocha Graña (Av. Sáenz Peña 107 Barranco)

viernes, 13 de enero de 2017

Estreno: ARLEQUÍN REY

Este 27,28 y 29 de enero en Espacio Teatro Esencia

La agrupación teatral Carpe Diem presentará el unipersonal Arlequín rey!!!!!
Viernes y Sábado 8.30 PM, y Domingo a las 7 pm.
Lugar: AV. GRAU 071(FRENTE A LA ESTACIÓN UNIÓN DEL METROPOLITANO- BARRANCO)

Un actor clásico de la Commedia dell´arte, que siempre ha interpretado al personaje Arlequín, se desenmascara para mostrar los artificios del teatro, a su vez, interpretará su canovaccio bajo la máscara de su personaje en que irá contando la historia de un reino decadente que tuvo como rey a un bufón. ¿Podrá el actor representar muy bien el papel del rey?

Contactos:
sofiapalominodelcastillo@ gmail.com

997236240/ 998727544

viernes, 6 de enero de 2017

Reestreno: ALMACENADOS

VUELVE POR 10 ÚNICAS FUNCIONES

Dirigida por Marco Mühletaler
Con Alberto Isola y Óscar Meza

Después de una gran temporada, el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Facultad de Artes Escénicas de la Pontificia Universidad Católica del Perú, junto a la Fundación BBVA  Continental, presentan nuevamente la obra Almacenados, una ácida comedia del dramaturgo español David Desola, dirigida por Marco Mühletaler, por diez únicas funciones desde el 26 de enero hasta el 5 de febrero en el teatro del Centro Cultural (Av. Camino Real 1075, San Isidro). Las entradas ya se encuentran a la venta en Teleticket y la boletería del teatro, y podrán adquirirlas a un precio especial  desde el 9 hasta el 24 de enero.

Sobre la obra
Un encargado a punto de jubilarse y un joven destinado a sustituirlo comparten cinco jornadas laborales en un enorme almacén vacío, donde aparentemente nunca ocurre nada.

El paso del tiempo en un reloj desajustado, el incómodo silencio entre dos desconocidos, la desesperación de la espera, el conflicto generacional entre ambos personajes y el peso de una gran mentira. Todo eso irá forjando entre ellos un vínculo que unirá para siempre: la conciencia de los  perdedores.

Almacenados habla del vacío de contenido de muchos trabajos, de la adicción a ellos. Se trata de una reflexión sobre cómo, algunas veces, el trabajo deja de ser un modo de ganarse la vida, para convertirse en aquello que le da sentido a la misma.

Datos de la obra
Nombre: Almacenados
Temporada: Del 26 de enero al 5 de febrero.
Funciones: Jueves 26, viernes 27, sábado 28, domingo 29, lunes 30, martes 31 de enero y, jueves 2, viernes 3, sábado 4, y domingo 5 de febrero.
Hora: 8:00 p.m.
Dirección: Av. Camino Real 1075, San Isidro.
Precio Hormiga (válido desde el 9 hasta el 24 de enero): Entrada General: S/. 35 | estudiantes y jubilados: S/. 15
Precio Regular: Entrada general: S/. 50 | estudiantes S/. 25 | Lunes populares  S/.  35

Contacto de prensa
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